Lavado y Limpieza
El sistema de lavado y limpieza del vehículo cumple un rol fundamental en la visibilidad y seguridad durante la conducción, especialmente en condiciones de lluvia, polvo o suciedad acumulada. Mantener limpios parabrisas y superficies de vidrio garantiza una visión clara del camino, evitando reflejos, empañamientos y zonas opacas que puedan dificultar la lectura del entorno.
Dentro de este sistema, el lava luneta es clave para despejar la parte trasera del vehículo, asegurando una visión adecuada al retroceder o en maniobras de estacionamiento. Sus componentes —boquillas, mangueras, depósito y motor eléctrico— deben funcionar correctamente para proyectar el líquido de limpieza de manera uniforme y constante, algo especialmente útil en zonas urbanas donde el polvo y los residuos del pavimento se acumulan con rapidez.
Una buena limpieza exterior contribuye no solo a la estética del vehículo, sino también a la protección de sus superficies, evitando corrosión y desgaste prematuro. Mantener operativo el sistema de lavado permite conservar la visibilidad en trayectos diarios y asegurar un comportamiento más seguro bajo distintas condiciones climáticas.